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Autor: Isabel Argüello

Desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia de la República y “declaró” una “guerra” contra el narcotráfico, han muerto 1 mil 226 niños y niñas en fuego cruzado y ataques directos. Tan sólo durante las primeras siete semanas de 2011, 52 menores perdieron la vida en hechos de violencia. Casi un niño muere a diario, revelan estudios de la Red por los Derechos de la Infancia en México. El presidente de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables del Senado, el panista Guillermo Tamborrel, culpa a los padres “que no se paran en los retenes” del Ejército

Karen Yazmín Córdoba Chaparro, de 16 años, fue asesinada el 31 de enero de 2011 en Ciudad Juárez, Chihuahua; la menor contaba siete meses de embarazo. Su caso, como el de dos adolescentes más (Evelyn Salinas Palma, de 14, y Flor Estefanía Ontiveros, de 15), se suma a la lista de “las muertas de Juárez”, pero también a la de los homicidios relacionados con la “guerra” contra el narcotráfico de Felipe Calderón Hinojosa.

Ejecutados y calcinados, Brayan, de ocho años, y su padre Fidel Andrade murieron la noche del miércoles 16 de febrero en el fraccionamiento Villa Colonial, Chihuahua. Fueron perseguidos por un comando armado. Cuando fueron alcanzados, sus atacantes incendiaron el automóvil. Un tercer pasajero resultó herido.

Esmeralda Lozoya Real y las hermanas Karen y Briseida Barraza Carrasco –de 12, 14 y 15 años, respectivamente– fueron asesinadas mientras jugaban en el patio de su casa la noche del 23 de febrero. La Fiscalía General de Chihuahua se apresuró a “informar” que el padre de las niñas “vendía droga”.

El senador panista Guillermo Enrique Marcos Tamborrel Suárez, presidente de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, afirma que en México se respetan los derechos de la ciudadanía, en especial de la niñez. “Cuando esto no se da, cuando vemos casos en que, por ejemplo, hubo un menor que muere acribillado, es porque el papá no se paró en el retén. Ahí la responsabilidad es del papá, y es él quien está violentando los derechos del niño; con todo respeto”.

De acuerdo con la Presidencia de la República, de diciembre de 2006 a diciembre de 2010, 34 mil 612 personas han sido asesinadas en hechos en que estaría vinculada la delincuencia organizada. De ese total, 1 mil 226 son niños, niñas y adolescentes que perecieron en fuego cruzado o ataques directos, revela la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

En los estados en que aumentó la tasa de homicidios dolosos –Baja California, Chihuahua, Durango y Sinaloa–, también subió el índice de muertes infantiles. “Para subrayar la importancia de la cifra, es suficiente comparar los 503 niños y niñas muertos desde 2000 hasta 2006 con los 994 muertos en los últimos tres años y 10 meses”, indica la Redim en el informe Infancia y conflicto armado en México.

Verónica Morales González, responsable de Comunicación Estratégica de la Redim, explica que el estudio fue editado a mediados de 2010, cuando se contabilizaban 994 niñas y niños asesinados. De entonces y hasta el 23 de febrero, 232 más perdieron la vida, de acuerdo con un análisis hemerográfico de la organización. Tan sólo durante los primeros 54 días de este año, 52 menores fueron asesinados: en México casi un niño muere a diario en hechos relacionados con la “guerra” contra el narcotráfico.

En el informe, se documenta el asesinato de Elizabeth Martínez, de dos años de edad, en un enfrentamiento entre el Ejército y delincuentes (diciembre de 2009); la masacre de 29 adolescentes y jóvenes en Ciudad Juárez (enero y octubre de 2010); 10 jóvenes, siete de ellos menores de edad, en la sierra de Durango (marzo de 2010); Martín y Bryan, de nueve y cinco años de edad, que fallecieron por impactos de bala en Nuevo Laredo, Tamaulipas (abril 2010); y los casos de una niña de ocho años, su hermano de 12 y su madre que murieron por fuego cruzado en Acapulco, Guerrero (abril de 2010).

Para el panista Sergio González Hernández, secretario de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, México está siendo agredido por grupos que pretenden vivir al margen de la legalidad y buscan imponerse como un poder de facto, ajeno a las instituciones del Estado. Afirma que la seguridad es una prioridad del gobierno de Felipe Calderón, quien ha actuado con “responsabilidad”.

Tamborrel Suárez, presidente de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, está de acuerdo con la “guerra” iniciada por Felipe Calderón luego de asumir la Presidencia de la República en diciembre de 2006. Considera que la alternativa que han dado “otros” al problema del narcotráfico es dejar que las drogas avancen. “Si alguien tiene una estrategia mejor, pues que la ponga sobre la mesa; pero lo que no se vale es señalar y lucrar con la vida de estos casi 1 mil menores. No se vale rasgarse las vestiduras, no se vale hacer esos señalamientos sin tener una información completa”.

El pasado 31 de enero, ante el Comité de los Derechos del Niño de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Felipe de Jesús Zamora Castro, aseguró que en México no hay un conflicto armado, por lo que se “cumple plenamente” el Protocolo Facultativo sobre la Participación de Niños en Conflictos Armados y el derecho internacional humanitario.

El funcionario destacó que en México existe la posibilidad de que los adolescentes de 16 y 17 años hagan su Servicio Militar Nacional (SMN), pero “de manera estrictamente voluntaria bajo las premisas de plena información, consentimiento del padre o tutor y a petición”, tales condiciones aplicables a los alumnos de las escuelas militares, quienes “realizan actividades como técnicos mediante contratos específicos con el Ejército que pueden ser rescindidos también de manera voluntaria”.

La vicepresidenta del Comité, Rosa María Ortiz, entonces declaró que la legislación mexicana debe garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes sin que se les criminalice o se ejerza violencia estatal. “Los siete niños desaparecidos del hogar Casitas del Sur, los asesinatos de niños víctimas de crímenes que estaban protegidos y en rehabilitación, la muerte de 49 niños por el incendio en la Guardería ABC en Sonora, cuyos padres siguen reclamando justicia, son una triste prueba de un sistema con graves falencias y que, sin embargo, deben responder a este Protocolo sobre venta de niños”.

Por su parte, el Comité de los Derechos del Niño de la OACNUDH –en el documento Examen de los informes presentados por los Estados partes en virtud del artículo 8 de Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados– lamenta el clima de violencia que impacta significativamente en los derechos y la vida de los niños en México. De las 38 recomendaciones que el organismo internacional realiza al gobierno, destacan: establecer un método para recopilar información y datos estadísticos acerca de la aplicación del Protocolo Facultativo, y abrogar el artículo 25 de la Ley del Servicio Militar para evitar que menores de edad puedan ser reclutados en escuelas militares o para que realicen su SMN. Las autoridades federales deberán presentar nuevamente un informe el 20 de abril de 2011.

En conferencia de prensa celebrada el 16 de febrero pasado, Fernando Viveros García, miembro de la red internacional End Child Prostitution, Child Pornography and Trafficking of Children for Sexual Purposes en México, criticó la actitud del gobierno mexicano respecto de los derechos de los niños. “Los informes del gobierno, las respuestas a las preguntas del Comité por escrito y la sustentación de manera directa y personal con el Comité sólo reflejan la ignorancia y el poco compromiso del gobierno y, en general, del Estado mexicano con las niñas, niños y adolescentes de nuestro país”.

Niños, involucrados por la Sedena en la “guerra” contra el narco

Los primeros tres artículos del Protocolo Facultativo establecen que ningún menor de 18 años puede participar directamente en “hostilidades”. No obstante, el Tercer informe de labores de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detalla que, del 25 de mayo al 1 de agosto de 2009, 314 voluntarios del SMN formaron un grupo para erradicar cultivos de amapola y mariguana en Michoacán.

Ante los datos, el senador panista Guillermo Tamborrel considera que sumar a los jóvenes desde esa edad a la lucha contra los enervantes es “positivo”, porque no sólo los llevan, sino que les muestran cuáles son los efectos de consumirlos. “Si los militares toman la decisión de que los jóvenes contribuyan a ese combate, la cuestión legal está solventada”.

En 2009, 5 mil 609 integrantes del Sistema Educativo Militar –incluidos  directivos, docentes, discentes y apoyo de diversos servicios– realizaron actividades de erradicación en Sinaloa, del 15 de junio al 4 de julio. “Es la primera vez que se involucran jóvenes alumnos de las escuelas militares en tareas de lucha contra el narcotráfico, demostrando cómo esas tareas ‘temporales’ del Ejército han adquirido una importancia tal”, precisa el informe de la Red.

“Que los jóvenes estudiantes participen en la localización y destrucción de enervantes es parte de esa vinculación permanente que debe de existir en este tipo de educación y, además, el adiestramiento del orden militar. Estas acciones permiten a los egresados tener esa lealtad con el país; por eso vemos un Ejército comprometido con las causas de México. Si bien los intereses y este tipo de actividades pudiera pensarse que se salen un poquito de los paradigmas que se manejaban en años anteriores, creo que la participación de esos soldados que están cumpliendo con un servicio militar no está fuera de la ley”, considera González Hernández.

De diciembre de 2006 a julio de 2010, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) registró 4 mil 35 quejas de presuntas violaciones a los derechos humanos por parte de militares (ocho en 2006; 376 en 2007; 1 mil 143 en 2008; 1 mil 644 en 2009, y 864 durante el primer semestre de 2010). Al respecto, el diputado Sergio González reconoce que es posible que se violen derechos fundamentales de las personas; pero justifica: “Ante todo, se debe garantizar la seguridad pública”.

La Redim indica que, en el mismo periodo, 3 mil 664 adolescentes han sido detenidos en operativos federales contra la delincuencia organizada. “Si no se les presentan opciones a los jóvenes y no se les da la oportunidad de que tengan una mejor calidad de vida, elegirán la puerta falsa, porque es lo único que tienen a su alcance. La actual política económica ha excluido a los jóvenes de las oportunidades de educación, salud y empleo; por lo tanto, no nos extrañemos que este sector se pueda convertir en terreno fértil para incorporarse al crimen organizado”, comenta Mary Telma Guajardo Villarreal, secretaria de la Comisión Especial para la Niñez de la Cámara de Diputados.

Juan Martín Pérez García, director Ejecutivo de la Redim, explica que no ha tenido ningún contacto con las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional ni con otras áreas encargadas de la seguridad pública y nacional del país, a pesar de haber solicitado una reunión de trabajo con las dependencias. “El tema central, más allá de la buena voluntad y disposición de las personas (refiriéndose a Cecilia Landerreche y a Margarita Zavala), es cómo hacemos que esto sea institucional y que tengamos un banco de ley que fuerce a todos a cumplir con lo que establece el Comité”.

Contralínea solicitó entrevista con María Cecilia Landerreche Gómez, titular del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, y con Victoria Adato Green, directora del Programa sobre Asuntos de la Niñez y la Familia de la CNDH. Hasta el cierre de esta edición, no hubo respuesta.

Fuente: Contralínea 225 / 20 de marzo de 2011

Oficio de Papel

Columna semanal del periodista Miguel Badillo

 

• Felipe Calderón no puede
• La guerra que viene de EU
• Listas las tropas invasoras

Mucho antes de que Felipe Calderón termine su mandato, menos de dos años si logra concluirlo, las tropas de Estados Unidos habrán invadido territorio mexicano. El pretexto es el mismo, narcotráfico y violencia, que ahora ha provocado un clima intervencionista mediante declaraciones constantes de funcionarios y militares estadounidenses, sin descontar que también Naciones Unidas se sumó a la crítica y mediante un pronunciamiento preparó el camino para que “fuerzas de tarea” estadounidenses ingresen a territorio nacional: las bandas del narcotráfico que operan en México son una “superpotencia”, dijo la ONU.

Primero fueron declaraciones de jefes policiales y de funcionarios del Departamento de Estado, incluida Hillary Clinton; después se sumaron militares y representantes de agencias de inteligencia estadounidenses, para quienes la debilidad de Calderón se ha traducido en fuertes presiones políticas que le impiden gobernar y mantener bajo control al país.

Este clima intervencionista subió de tono cuando se revelaron en WikiLeaks las críticas del gobierno de Estados Unidos al Ejército Mexicano, a los cuerpos policiales y al mismo presidente de la República, a quienes la diplomacia estadounidense consideran incapaces de hacerle frente al crimen organizado que mantiene en jaque al país y que ha desatado la peor violencia de que se tenga memoria, con 35 mil muertos en sólo cuatro años.

El colmo de la sumisión ocurrió la semana pasada, cuando Felipe Calderón tuvo que viajar a Washington para explicar personalmente a Barack Obama el resultado de su “guerra” en contra de los cárteles del narcotráfico que, a los ojos de Estados Unidos, representan un serio peligro a la seguridad nacional de ese país, al grado de calificarlos como una “narcoinsurgencia” con capacidad de tomar el poder y el control del país.

En la conferencia de prensa que ambos mandatarios rindieron al final de su encuentro, se refirieron sólo a la petición que hizo Obama motivado por el ataque armado a sus agentes, ocurrido hace unos días en San Luis Potosí, en donde uno de ellos perdió la vida y otro resultó herido. El presidente de Estados Unidos solicitó que el gobierno mexicano permita a los policías de sus diferentes corporaciones (CIA, DEA, FBI y Aduanas) portar armas para defenderse cuando circulen por territorio mexicano, a lo que Calderón respondió que revisaría junto con el Senado de la República esa petición.

Obviamente esa exigencia de Obama fue lo menos importante de la reunión entre los mandatarios, pues es sabido que los agentes estadounidenses adscritos a la embajada de ese país en México, desde hace muchos años portan armas, realizan interrogatorios ilegales a testigos protegidos, tienen casas de seguridad que utilizan como centros de espionaje y de intervención de comunicaciones y participan en operaciones de persecución en contra de cualquier persona en México que signifique un riesgo para su país, sin importar si son políticos, legisladores, empresarios, periodistas, luchadores sociales o simples delincuentes.

La verdadera presión del presidente de los Estados Unidos en dicho encuentro, fue para que Felipe Calderón autorice el acceso de las fuerzas militares de ese país a territorio nacional, en el momento que lo consideren necesario, pues para ellos el presidente mexicano ha perdido el control del país y eso pone muy nerviosos a los grupos ultraconservadores estadounidenses, sobre todo porque vienen procesos electorales, 2011 y 2012, que al gobierno de Obama le preocupan y en donde todo hace prever que el Partido Acción Nacional perderá la Presidencia de la República. Esto es para Obama el verdadero peligro, pues ha encontrado en el PAN y en Calderón aliados incondicionales y débiles, por lo que prefiere que ese partido a modo siga al frente de la Presidencia de la República.

Aunque en Washington durante la conferencia de prensa entre Obama y Calderón el tema que dominó y atrajo la atención de los medios de comunicación, fue la situación en Líbano y el inminente ataque de las fuerzas estadounidenses, la otra guerra que no pasó de desapercibida fue la que se libra en la frontera sur de Estados Unidos.

Los analistas estadounidenses dedicaron, sin embargo, sus reflexiones respecto ala inesperada visita del presidente mexicano y la debilidad que exhibe la relación bilateral entre México y Estados Unidos, la cual se vio profundamente lastimada por las revelaciones hechas a través de WikiLeaks, en las que se critica la actuación del gobierno y de su Ejército, del cual dicen tiene una gran aversión al riesgo.

A pesar de la tensión del encuentro, Calderón prometió a Barack Obama que hablaría ante las cámaras de Senadores y de Diputados para que se permita a los agentes estadounidenses que transitan por el territorio mexicano portar cierto tipo de armas. La muerte del agente de la agencia de migración estadounidense, Jaime Zapata, provocó también que en Estados Unidos se comiencen a revisar las políticas dirigidas a la protección de agentes migrantes. Calderón pidió además que se tomaran acciones contundentes en Estados Unidos para frenar la llegada de armas y dinero ilícito hacia México.

A cambio, Obama aseguró que haría todo lo posible porque, en línea con lo observado en la Iniciativa Mérida, se liberaran los equipos, el dinero y la capacitación prometida. Estamos hablando de al menos mil 600 millones de dólares. Obama también mencionó los programas educativos que en ese país ayudarían a reducir el consumo de droga.

Pero en Estados Unidos se observa que la relación con México podría entrar a una peligrosa espiral y aunque el destino de ambos está ligado por cuestiones geográficas, del otro lado de la frontera se observa con pesimismo el resultado de esta crisis. Las razones para superarla son muchas: México es prioritario para Estados Unidos; es el segundo mercado para sus productos de exportación; es la más grande fuente de migración, y es un gran socio para operaciones financieras multilaterales.

La “guerra” informativa de EU

Un minucioso recuento sobre la guerra de declaraciones que ha desatado el gobierno de Estados Unidos como una forma de presión en contra de su homólogo mexicano, lo hizo el reportero Zósimo Camacho en la revista Contralínea, quien desde finales del año pasado ha documentado de cómo militares en activo, generales y coroneles –que ocupan cargos operativos en el Ejército Mexicano– han manifestado su preocupación y enojo con Felipe Calderón ante una posible invasión militar de Estados Unidos en México

En las reuniones con el reportero, los generales del Ejército se han mostrado frustrados por la política entreguista de Felipe Calderón, obsequiosa ante los duros del Pentágono, y advierten que se construye el “escenario” con la anuencia del gobierno para el ingreso de tropas estadounidenses a territorio nacional.

Los militares entrevistados señalan que una parte del caos y la violencia en ciudades mexicanas es inducida desde el exterior con la anuencia del gobierno federal, mientras que especialistas en seguridad nacional coinciden en que se generan las condiciones que justifiquen una “cooperación más estrecha” en el plano militar entre ambos países

El pasado 18 de junio, la Organización de las Naciones Unidas calificó como “superpotencia” a las bandas del narcotráfico que operan en México. El hecho apenas mereció unas líneas en páginas interiores de algunos medios impresos, pero militares de la Segunda Sección del Ejército Mexicano (encargada de las labores de inteligencia) terminaron por desesperarse: observan como inminente la llegada de tropas estadounidenses al país, una demanda de los sectores castrenses más duros de la Defensa Nacional de Estados Unidos.

Zósimo escribió que los militares, acostumbrados a callar sus diferencias con los civiles y renuentes a comentar las discrepancias al interior de las Fuerzas Armadas, esta vez prefieren hablar. Señalan que parte de la violencia que se ha desatado en las últimas semanas podría ser “inducida”. Y acusan al gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa de preparar el “escenario” para una intervención estadounidense abierta.

Ese escenario se presentaba en los últimos meses del año pasado, por lo que ahora después del encuentro entre Calderón y Obama en Washington, no hace otra cosa más que confirmar ese temor y enojo de los militares mexicanos en contra de su presidente.

Los generales aseguran contar con información de que los atentados con carros bomba (uno realizado en Ciudad Juárez, Chihuahua, el 16 de julio, y dos más en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 26 de agosto de 2010) pudieron no ser obra de las bandas de narcotraficantes. Incluso, es probable que no hayan sido realizados por mexicanos.

“No es el modus operandi de los cárteles ni de los grupos armados con reivindicaciones políticas”, dice uno de los divisionarios que solicita mantener bajo reserva su identidad. Agrega que en círculos castrenses existe inquietud ante la desestabilización del país y las acciones del gobierno federal que, más que contenerla, parecen propiciarla.

Durante la más reciente visita de Hillary Clinton a este país, la delegación estadounidense impuso al gobierno de Calderón más elementos de sus agencias de inteligencia y del Pentágono en territorio nacional; además, una “fuerza de tarea” de efectivos estadounidenses que “ayudará” en las zonas más conflictivas.

Luego de la visita de la secretaria de Estado, las declaraciones de funcionarios estadounidenses acerca de la “peligrosidad” del narcotráfico se multiplicaron y se advirtió que tropas de Estados Unidos podrían cruzar la frontera. El punto más álgido de las demandas ocurrió después del ataque a dos elementos de la Agencia de Inmigración y Aduanas en San Luis Potosí.

Un general de división en activo, que actualmente ocupa un alto cargo en la Sedena, señala que muchos de los actos violentos en territorio nacional son inducidos para que la sociedad mexicana acepte la intervención. La propia Sección Segunda del Ejército, encargada de inteligencia militar, habría encontrado indicios de que la CIA realiza actividades de desestabilización en el país, tal y como lo hace en todo el mundo esa agencia de espionaje.

Las presiones de la delegación que visitó México el 24 de enero pasado –y que estuvo encabezada por la secretaria Hillary Clinton, fueron tan intensas que obligaron a Felipe Calderón a abrir un espacio en su agenda. Los funcionarios estadounidenses sólo se reunirían con la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, pero el mismo día de la visita se anunció que Clinton y su comitiva también serían recibidas en Los Pinos.
“México no puede”, el pretexto

Clinton fue precedida por una serie de declaraciones de funcionarios estadounidenses en las que cuestionaban la solvencia de las instituciones mexicanas para enfrentar la “amenaza” del narcotráfico. El 12 de enero, el presidente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, almirante Michael G Mullen, había externado su “enorme preocupación” por la capacidad de violencia de los cárteles mexicanos de la droga.

En conferencia con la prensa extranjera acreditada en Washington, había dicho que “la severidad del problema” del narcotráfico se mide, “de manera trágica y triste”, por las miles de vidas que se han perdido (en México) en años recientes”, y que suman más de 35 mil.

El principal asesor del presidente de Estados Unidos en materia de seguridad nacional entonces destacó que el gobierno de Obama está interesado en seguir “ayudando” a la administración de Felipe Calderón. “Queremos hacer todo lo que podamos, reconociendo, tristemente, que esto va a tomar tiempo”.

Incluso, Mullen habló de lo que hasta ahora ha sido la participación de Estados Unidos en la “guerra” contra el narcotráfico: “Por el lado militar, nosotros hemos estado involucrados principalmente en entrenar y dar apoyo. Hay aspectos de esta guerra contra las drogas que son muy similares al tipo de cosas que hemos visto en guerras en las que hemos estado involucrados”.

Una semana después, el 21 de enero, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, declaró, sin ambages, que los cárteles del narcotráfico de México son una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. En conferencia de prensa, señaló: “No creo que el tema sea si la estabilidad de nuestra sociedad está en riesgo, pero ciertamente es una amenaza a la seguridad nacional”.

Y como el gobierno panista no puede, los mexicanos debemos prepararnos porque viene lo peor de esta “guerra” contra el narcotráfico y la inminente invasión estadounidense.

Autor: Mayela Sánchez2 Marzo 2011

http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2011/03/02/mexico-gasta-15-mdd-en-promover-su-imagen/

El gobierno de Felipe Calderón ha gastado más de 15.5 millones de dólares –unos 189 millones de pesos– en “actividades de representación” de las embajadas y consulados de México en el extranjero. A pesar de la millonaria erogación, el deterioro de la imagen del país parece imparable. La Secretaría de Relaciones Exteriores no ha conseguido que gobiernos de varias naciones dejen de emitir alertas para que sus ciudadanos no viajen al país. Los índices de visitas internacionales se encuentran en su peor nivel. Con dinero no se resolverá el problema, sino con trabajo diplomático profesional, advierte especialista

Las “actividades de representación” de las embajadas, consulados, oficinas de enlace y secciones consulares de México en el extranjero, destinadas a la promoción de la imagen exterior del país, han costado al erario más de 15.5 millones de dólares tan sólo en los últimos cuatro años.

No obstante el desembolso –equivalente a 189 millones 544 mil 546 pesos al tipo de cambio actual–, la imagen del país se sigue deteriorando: los índices de visitantes internacionales continúan a la baja y los gobiernos extranjeros mantienen sus alertas para que sus ciudadanos se abstengan de viajar al país.

La causa es, principalmente, la violencia que se registra en México, “aunque la situación de los migrantes centroamericanos y la dependencia económica también han afectado”, considera el diputado perredista José Luis Jaime Correa, secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores en la Cámara de Diputados.

La preocupación del gobierno federal por la imagen que de México se tiene en el exterior se manifestó en enero pasado –en la 22 Reunión de Embajadores y Cónsules de México– cuando la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Patricia Espinosa Cantellano, pidió a los 146 embajadores y cónsules mexicanos una “más vigorosa labor de difusión y comunicación” para que “prevalezca la idea de que México es mucho más grande que los retos que le impone la coyuntura”.

De acuerdo con información entregada a Contralínea por la Unidad de Enlace de la SRE –a través de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubenamental–, esa labor costó al erario 15 millones 677 mil 795 dólares, desde el comienzo de la gestión calderonista y hasta octubre de 2010.

Aunque en su respuesta a la solicitud de información 0000500147910, la SRE informa que las Representaciones de México en el Exterior (RME) no realizan gastos de comunicación, señala que dentro del presupuesto que se les asigna existe una partida para “gastos de orden social”. Ésta contempla las acciones “orientadas a promover la imagen de México en el extranjero, el intercambio cultural y comercial del país y a las funciones de representación del Estado mexicano llevadas a cabo por los titulares de dichas representaciones”.

Los costos de la imagen

El Manual de políticas y normas presupuestarias para las representaciones de México en el exterior de la SRE señala que los “gastos de orden social” se refieren a las erogaciones hechas para la celebración de actos conmemorativos y otros “de orden social”, como la realización de desfiles, ceremonias patrióticas y oficiales, adquisición de ofrendas florales y luctuosas, “entre otros gastos inherentes a las actividades de representación llevadas a cabo por el Titular (sic)”.

También contemplan los gastos que deriven de la invitación de funcionarios de los gobiernos receptores, personalidades locales, diplomáticos de otros países y “personas de importancia” en las actividades diplomáticas y sociales de los representantes de México en el exterior.

Estas acciones destinadas a “promover la imagen de México en el extranjero” supusieron un desembolso de más de 189 millones de pesos en las 73 embajadas, 68 consulados, tres oficinas de enlace y las secciones consulares de México en Gran Bretaña y Washington, de acuerdo con la información proporcionada por la SRE.

La representación que ejerció el mayor monto fue la embajada de Estados Unidos, con 664 mil 116 dólares, que equivalen a 8 millones 29 mil 164 pesos actuales. Se trata de la entidad en el extranjero que también recibe el mayor presupuesto de todas las RME, que en cuatro años ha sumado 27 millones 168 mil 139 dólares (328 millones 462 mil 802 pesos).

A las erogaciones de la embajada de México en Estados Unidos, se suman los gastos de los 50 consulados con los que México cuenta en ese país, que ascendieron a 3 millones 715 mil 841 dólares (44 millones 924 mil 519 pesos); así como los realizados por la oficina consular en Washington, que desembolsó 57 mil 513 dólares (695 mil 337 pesos).

La embajada mexicana en Bélgica, que también representa la Misión ante la Unión Europea, ha destinado 343 mil 961 dólares (4 millones 158 mil 492 pesos) para el mismo concepto, mientras que la representación mexicana en Francia ha gastado 286 mil 959 dólares (3 millones 469 mil 336 pesos); en Japón, 268 mil 956 dólares (3 millones 251 mil 678 pesos), y en Italia, 266 mil 249 dólares (3 millones 218 mil 955 pesos).

Los “gastos de orden social” presentaron un notable aumento de 2007 a 2008 en las embajadas mexicanas en Austria, República Checa, Polonia y la República Popular de China, al incrementarse cerca de 10 mil dólares en el caso de la embajada en República Checa y alrededor de 20 mil dólares en las embajadas en China y Polonia.

En 2008, año en que la embajada mexicana en China recibió su mayor presupuesto para “gastos de orden social” en lo que va del sexenio, se llevaron a cabo los Juegos Olímpicos en el país asiático.

Ese mismo año, Austria fue sede del Campeonato Europeo de Futbol, mejor conocido como Eurocopa. Para entonces, la embajada mexicana en la nación europea había duplicado el presupuesto ejercido un año antes (33 mil 115 dólares) en actividades “de orden social”.

Para conocer las actividades a las que se han destinado los recursos entregados como “gastos de orden social”, así como la manera en que éstas inciden en el desempeño del trabajo diplomático, Contralínea solicitó entrevista con la SRE, a través de Javier Ortiz, subdirector de Información de la dependencia. Al cierre de esta edición, no se había tenido respuesta.

Gastos y trabajo diplomático

El diputado panista Arturo Guillén Medina, secretario de la Comisión de Relaciones Exteriores, expresa que todos los gastos en que incurre el cuerpo diplomático mexicano “son importantes [porque] tienen un fin, que es fortalecer las relaciones de México con el resto de las naciones”.

El legislador recuerda que antes de ser aprobado, todo el gasto público se discute en la Cámara de Diputados, por lo que los recursos que se entregan a embajadas y consulados, al igual que a cualquier dependencia pública, deben tener un objetivo y estar justificados.

Para el fundador y exdirector del Centro de Estudios Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Nacional Autónoma de México, Edmundo Hernández-Vela Salgado, los gastos de promoción y representación de los diplomáticos mexicanos deben estar en función de los resultados y los beneficios que dejan para el país, tanto en términos económicos como en el respeto y reconocimiento que México obtenga en el ámbito internacional.

Hernández-Vela Salgado considera que las RME deben tener un presupuesto “digno”, que les sea suficiente para desarrollar una política exterior de Estado. Sin embargo, critica que, en la actualidad, ésta prácticamente no existe.

El titular del Seminario de Política Internacional de la FCPS considera que la política exterior que dio al país “tanto brío y respeto” se mantiene ahora por “inercia”, gracias al trabajo de algunos funcionarios de la SRE, mas no por las directrices que ha establecido el gobierno federal, que más bien han limitado el trabajo diplomático.

El diputado Jaime Correa respalda el que existan gastos para promoción y representación en las RME –que se entregan de manera adicional a los presupuestos anuales de las embajadas y consulados–, pues “se justifican en la medida en que son las representaciones de México en el exterior; no se trata de que vivan sin recursos”.

Jaime Correa coincide en que los gastos de las RME deben vincularse con el desempeño de las labores diplomáticas, por lo que reconoce que deben revisarse cuáles se justifican por ser propios de la diplomacia mexicana, como traslados, alimentos y sueldos, y qué otros resultan “privilegios o lujos”.

A decir del legislador, los gastos de las Representaciones de México en el Exterior es un tema pendiente de discusión con la canciller Espinosa Cantellano para este año, dados los señalamientos que se han hecho respecto de lo onerosa que resulta la diplomacia mexicana.

Exhortos al vacío

El exhorto hecho por Espinosa Cantellano a embajadores y cónsules a principios de año es para el diputado Jaime Correa un “pleonasmo diplomático”, pues considera que no es necesario conminarlos a hacer algo que es su función.

Hernández-Vela Salgado, quien actualmente se desempeña como profesor en la FCPS, señala que si bien la difusión de la imagen de México es una obligación del cuerpo diplomático, ésta no se refiere a una promoción turística o económica, sino a procurar la participación del país en la vida internacional y como interlocutor frente a los organismos internacionales en la defensa de asuntos de interés para la región.

El doctor en ciencia política por el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales y la Universidad de Ginebra apunta que la imagen de un país se proyecta no únicamente mediante las acciones de los diplomáticos, sino que en la percepción internacional también influye la información que difunden los medios de comunicación internacionales y los diplomáticos extranjeros apostados en México.

“Entonces son exhortos un tanto al vacío, porque esa información no depende tanto de los mexicanos, sino de la perspectiva que tienen los extranjeros en relación con México”, expresa Hernández-Vela Salgado.

Hasta el 11 de febrero pasado, seguía vigente una alerta publicada a principios de año por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido en la que se advierte a los ciudadanos británicos de los peligros de viajar a México por la violencia y la delincuencia que persisten en el país.

La cancillería británica detalla en su alerta la situación que prevalece en cada estado de la República. Se lee, por ejemplo, que durante el primer semestre de 2010, en Baja California se registraron 470 muertes relacionadas con las drogas, 60 por ciento más que el año anterior, y que en la ciudad de Tijuana habían ocurrido tiroteos en sitios públicos y a plena luz del día.

También se refiere que entre el 8 y 9 de enero de este año, en Acapulco, 26 personas fueron asesinadas, 15 de las cuales eran hombres jóvenes cuyos cuerpos decapitados fueron arrojados fuera de un centro comercial, lejos de la zona turística.

La alerta menciona que la actividad criminal y los hechos violentos relacionados con las drogas han aumentado en los estados norteños de Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, y pone énfasis en advertir del riesgo de viajar a Ciudad Juárez, donde 6 mil 437 personas han muerto desde diciembre de 2006, incluyendo turistas extranjeros y vecinos de la zona.

El gobierno de Canadá también mantiene vigente una alerta de viaje en la que sugiere a sus ciudadanos tener un alto grado de precaución debido al deterioro de la seguridad en varias partes del país.

El portal de noticias CNN México informó, el 9 de febrero pasado, que los gobiernos de Alemania, España y Francia también han recomendado a sus ciudadanos ser precavidos en caso de viajar a México, especialmente a los estados del Norte del país.

De acuerdo con la nota de Belén Zapata, en el caso de Francia las recomendaciones se hacen con base en información de sus cónsules, de los medios locales y de la proporcionada por franceses residentes en México o ciudadanos mexicanos.

Además, refiere que, en el último año, Estados Unidos ha emitido 14 alertas de viaje para Baja California, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Jalisco, Nayarit, Colima, Michoacán y Guerrero.

A esas alertas se suman las dos emitidas por el consulado estadunidense en Guadalajara y las ocho provenientes del consulado de Estados Unidos en Monterrey en el último año.

Apenas iniciado febrero, en dichos consulados circularon sendas advertencias que fueron desestimadas por la canciller Espinosa Cantellano, quien señaló que éstas “no afectan la imagen del país frente a los estadunidenses”, de acuerdo con la nota de Emir Olivares Alonso, publicada el 5 de febrero en el periódico La Jornada.

No obstante, datos del Banco de México muestran que para finales del año pasado, el número de turistas internacionales se redujo en 6 millones 288 mil 440 en comparación con el año anterior. A esa cifra se suman los 11 millones de visitantes extranjeros que México había perdido desde inicios del sexenio y hasta diciembre de 2009.

El pasado 8 de febrero, el secretario de Turismo del Distrito Federal, Antonio Rojas, refirió que, de acuerdo con datos de la Organización Mundial del Turismo, las visitas internacionales a México han caído a la mitad en los últimos 10 años, lo que ha traído aparejada la pérdida de 50 mil millones de dólares.

Además, señaló que, a nivel nacional, la baja del turismo ha sido de 63 por ciento, lo cual ha dejado una pérdida de empleos cercana a los 3 millones.

El diputado Jaime Correa concluye que la petición del gobierno federal a los diplomáticos de mejorar la imagen del país “es una necesidad del Ejecutivo, porque el país no está bien”.

Política exterior, en retroceso

Para el internacionalista Edmundo Hernández-Vela Salgado, con la llegada al poder de los gobiernos neoliberales, desde hace 30 años, la política exterior del país ha sufrido una “desatención creciente”. El profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Nacional Autónoma de México señala que esa política, cuyo cariz era la autonomía, que dignificaba al país y le merecía el respeto del exterior, se está diluyendo.

Aunque dice que en el servicio exterior mexicano hay funcionarios “de alto nivel”, éstos se ven sometidos a las instrucciones provenientes de la SRE, cuya directriz es ser condescendiente con Estados Unidos.

Hernández-Vela Salgado califica como una “serie de contrasentidos y absurdos” el papel actual de México, ya que el país “tendría la obligación de mantener su voz dentro de la sociedad internacional como una guía para los países en desarrollo y que querrían labrarse su futuro por sí mismos”.

El exdirector del Centro de Estudios Internacionales de la FCPS explica que la política exterior mexicana no puede ser distinta debido a que forma parte de la política general del país.

“Estamos en una situación difícil en la política general, y la política exterior ya no es vista como antes”, cuando se le veía como la política de un “país digno que sabía pararse frente a Estados Unidos como un representante de países similares o de las causas de las sociedades discriminadas; pero ahora ya no.”


Fuente: Contralínea 222 / 27 de febrero de 2011

Ayer me encontré este post y me pareció muy bueno. No sé de quien sea originalmente pero se le da todo el credito a la persona que lo hizo. Si saben quien es, háganmelo saber para ponerlo con mucho gusto.

 

 

 

1.- Le quiere dar pensión a todos los rucos mayores de 65 años

 

2.-Quiere invertir en universidades y hacer más accesibles las universidades a nacos, hijos de obreros, y todo aquel que no tenga lana para pagar su propia educción (Eso es comunismo, peligrosísimo!) … Ver más … Ver más

 

3. Quiere que todos los mexicanos tengan acceso gratuito a servicios médicos (Oh no es un Comunista y Socialista, eso solo pasa en otros países como Australia, Canadá, Inglaterra, Francia, países escandinavos y la mayoría de los países del primer mundo excepto Estados Unidos de Norteamericana)

 

4.-Quire que PEMEX no se privatice (Imagínate el dinero de PEMEX, lo quiere utilizar para crear infraestructura en el país, y no hacer negocio entre cuates)

 

5. Quiere crear trabajos y oportunidades en México y así disminuir la necesidad de que Mexicanos tengan que emigrar al norte (Qué mala onda, el negocio de las remesas es re bueno para nuestra economía, somos el NUMERO UNO el mundo en exportar mano de obra barata a los gringos)

 

6.-Ese peje, gobernó el D.F y ya ves que desperdicio la lana en transporte púbico, educación pública, ancianos, hospitales, universidades, y mucho más (Imagínate el peligro que es invertir en esto, significaría mejor educación y vida para los mexicanos. Noooooooo! No podríamos engañar tan fácil a los mexicanos)

 

7. Quiere acabar con los Monopolios de Televisa y TV azteca, Telmex, Bancos y muchos otros (Imagínate que ya tendremos competencia y no podríamos cobrarles por nuestros servicios lo que se nos antoje, mala idea, los mexicanos no necesitan otras opciones, nosotros podemos con el paquete y seguir apareciendo en la lista de más ricos Forbes)

 

8. Quiere apoyar a gente pobre de México (Noooooo! es casi la mitad de nuestra población 50 millones de mexicanos que viven en pobreza, imagínate en lugar de que haga negocio con nosotros se quiere gastar el dinero en ayudar a esa gentucha, que no tiene clase y son nacos)

 

9. Quiere atacar el narcotráfico con medidas que no son militares (imagínate quiere crear policía especializad y mejor pagada, crear opciones a jóvenes para no entrarle al narco, eliminar corrupción y además de pedirle a Obama, que elimine el tráfico de armas y que juntos eliminen el problema del uso de drogas: Esa es un peligro para mí personalmente: Chapo Guzmán)

 

10.-Tiene acento de Tabasqueño y se junta con las chusma (no estudio en Harvard o en Estados Unidos como Salinas, Zedillo o Calderón, que van e pensar nuestros amigos gringos o sea! que él no es fresa)Respetuosamente los abajo firmantes:Felipe Calderón, Emilio Azcárraga, Claudio X. Gonzales, Familia Sada, Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego, Diego Fernández de Cevallos, Vicente Fox, Chapo Guzmán, Peña Nieto, López Doriga, Ciro Gómez Leyva, Loret de Mola, Carlos Marín, Javier Alatorre, y otras 90 familias que concentramos el 90% del la riqueza de México
 

 

 

Tony Garza: “corremos el riesgo de que se estanquen asuntos que nos importan”

Desde la embajada nos embarcaremos en la planificación de la transición, dijo

 

Blanche Petrich

 

Periódico La Jornada
Lunes 21 de febrero de 2011, p. 2

Anthony Garza, embajador de Estados Unidos en México, describió a Felipe Calderón “en la mayor situación de debilidad política posible”, en un cable confidencial del 1º de septiembre de 2006. “Corremos el riesgo de que los asuntos de mayor importancia para nosotros se estanquen, a menos que podamos enviar una enérgica señal de apoyo” para que el futuro mandatario “logre imponer su agenda”, alerta.

Faltaban cuatro días para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declarara oficialmente el triunfo del candidato panista. Habían transcurrido dos meses desde las elecciones presidenciales de 2006. El conflicto poselectoral y la protesta popular estaban en su apogeo.

El representante del gobierno de George Bush en México anunció a sus superiores en el Departamento de Estado que, una vez que el TEPJF declarara electo al panista, “un equipo de la misión, bajo mi cargo, se involucrará activamente con el equipo de transición de Calderón para promover y hacer progresar las áreas que son prioritarias para nosotros”. Todo esto en el despacho, calificado de “confidencial”, dirigido a la Subsecretaría de Estado de Asuntos Hemisféricos (cable 06MEXICO4937).

Éste es el reporte de una de las tres reuniones que sostuvieron Garza y Calderón en el periodo que corre entre los días posteriores a la jornada electoral y la declaración oficial como presidente electo, registradas en el paquete de mensajes diplomáticos filtrados por Wikileaks.

En estos tres cables destacan algunas afirmaciones que el hoy presidente no podría sostener. Decía entonces que el suyo “no sería un narcosexenio”. Y calificaba a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Irán, Majmud Ajmadineyad, con “una capacidad sin límite para armar líos”.

Aunque en los despachos diplomáticos no se emiten juicios de valor, sí se deja constancia del apego incondicional de Calderón a todos los planteamientos de la contraparte estadunidense y se reportan los problemas por los que atravesaba: tensiones dentro de su propio partido y con el presidente Vicente Fox, una evidente debilidad política por la magra ventaja de votos que reportaba a su favor el arbitraje electoral, una victoria política ensombrecida por la duda, y falta de coordinación y claridad dentro de su equipo más cercano en el proceso de transición.

Por todo ello, Garza auguró que en el momento en el que el segundo panista en la presidencia de México se instalara en el poder, “no tendrá una luna de miel”. El momento más delicado que recoge este conjunto de cables se registra el 1º de septiembre. La embajada de Estados Unidos ya descartaba la posibilidad de un viraje en el anunciado resultado que beneficiaba a Calderón. Se trata, expresa, de una “victoria amarga y dulce”. Consideraba al candidato de la alianza Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), como “un perdedor que ha prometido minar la figura de Calderón en cada oportunidad”. En esos días el panista había adoptado una actitud de espera, “lo que demuestra disciplina y paciencia, dos virtudes que le serán útiles en los días difíciles que se avecinan”.

Las “amenazas” de López Obrador, “los insultos” que le llegaban del liderazgo de su partido y el desprecio que le había demostrado el presidente Vicente Fox “erosionan inevitablemente la finísima línea de legitimidad” que tiene el presunto ganador. Frente a todo esto, Calderón “va a necesitar mucho apoyo del gobierno de Estados Unidos”. Acto seguido, el embajador recomendaba que el presidente Bush volviera a llamar a Calderón apenas se hiciera oficial el fallo del TEPJF y que lo invitara a EU. “Desde la embajada nos embarcaremos de inmediato en un proceso de planificación de la transición con el equipo de Calderón, empezando por una reunión con Juan Camilo Mouriño y Josefina Vázquez Mota”.

El embajador también recomendó que la Casa Blanca enviara a la toma de posesión en México a una delegación presidida por la primera dama Laura Bush, “en señal de amistad y estima”.

Intereses “en peligro”

En ese mismo reporte se indicaba que el PAN “ha hecho muy poco para defender” a su candidato. Sus líderes “prácticamente se fueron de vacaciones” apenas López Obrador empezó a “asestar sus primeros golpes”. Posteriormente el partido puso como líderes de las fracciones en el Senado y la Cámara de Diputados a dos de sus rivales, Santiago Creel y Héctor Larios. “Esto significa que Calderón como presidente tendrá que negociar sus iniciativas en dos frentes, con el PRI y con sus propias fracciones.” De ahí su conclusión de que Calderón llegaría “en la mayor situación de debilidad política posible” y que “existe el riesgo de que los asuntos que son de nuestro mayor interés se estanquen a menos que seamos capaces de enviar una fuerte señal de apoyo”.

La falta de información que en ese momento tenía la embajada de Estados Unidos sobre la forma en que Calderón pensaba operar el cambio de mandos era motivo de inquietud en la misión

diplomática. Ésta se expresó claramente, por primera vez, en el cable 06MEXICO4310 firmado por Garza, donde se reporta un encuentro entre el embajador y Calderón, el 2 de agosto.

Dice el texto del despacho: “El embajador presionó, esperando saber más sobre las prioridades de la transición y los personajes, pero Calderón no se mostró particularmente accesible, sugiriendo que sus planes estaban aún en una etapa muy prematura. El embajador subrayó que estamos esperando poder cooperar muy de cerca en cuanto el equipo estuviera listo”. Ya en las despedidas, dice el texto, “Calderón dejó deslizar que le resultaba muy difícil en esos días comunicarse con el presidente Fox. Quiere decir que los dos no están trabajando juntos en estos días inciertos”.

Esta reunión se organizó a solicitud del panista, quien quería agradecer personalmente la “anticipada y amistosa” llamada telefónica de Bush, que por otra parte causó en México cierta alarma, ya que el hombre de la Casa Blanca hizo esa llamada –por cierto, durante un vuelo a bordo del Air Force One– mucho antes de que se anunciaran los resultados. La víspera de esa reunión en la embajada estadunidense –el primero de agosto– Calderón también acudió a visitar al embajador de España para agradecer la llamada del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Era una coyuntura delicada. Calderón habló con Garza al parecer con franqueza o al menos con un tono que los políticos no utilizan públicamente. Reconoció que se encontraba “en una situación difícil”, pero que “cada día se convencía más de que unas cuantas semanas de paciencia eran mucho mejor que un solo día de López Obrador en Los Pinos”. Citó encuestas ordenadas por su entorno, según las cuales “cada día que transcurría, AMLO perdía apoyo y él ganaba”.

Reconoció que las protestas contra el fraude sí le habían provocado cierto daño. “Pero que en la medida en que AMLO se volvía más desconsiderado y obstructivo, las instituciones ganaban credibilidad”.

El cálculo del político michoacano era que el recuento de votos en una pequeña muestra de urnas decidida por el TEPJF no iba a variar dramáticamente el resultado que le daba poco más de 230 mil votos de ventaja. “Esto deberá dejar satisfechos a algunos dentro del PRD y a un sector amplio del público que está pidiendo un recuento general, pero seguramente no a AMLO”, volvió a opinar Calderón.

La “próxima” muerte de Castro

En contraste con la lacónica respuesta en torno a sus planes de transición, el futuro presidente se mostró muy extrovertido con sus anfitriones estadunidenses en los temas regionales.

Sin que mediara pregunta, expresó su esperanza de que la repentina ausencia del entonces presidente de Cuba, Fidel Castro, de la escena política minara el papel regional que estaba jugando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el cual le “preocupaba”. Un mes más tarde, en otra reunión, volvió sobre el tema. Esa vez su “preocupación” era el activismo de Irán en la región, a través del mandatario venezolano. “No se puede confiar en ninguno de los dos gobernantes; la capacidad de ambos para armar líos no tiene límites”, fueron las palabras del panista, según reporta el cable.

Ya en la Presidencia, el gobierno calderonista evitaría al máximo los conflictos con Chávez. Hasta ahora no ha tenido una sola expresión pública sobre Irán. Presente en la reunión estuvo el entonces asesor de asuntos internacionales de la campaña panista, Arturo Sarukhán (hoy embajador en Washington), quien aseguró saber con certeza que “Castro padecía cáncer en el duodeno y está en fase terminal”.

De eso hace ya año y medio. Fidel Castro, retirado de la presidencia, sigue activo en la vida política y se ha recuperado parcialmente de un problema intestinal que fue grave, pero no era de índole cancerígena. Queda para el registro la advertencia que en ese momento hizo el representante del gobierno de Bush, cuando el grupo reunido coincidía en asegurar que Cuba se encontraba probablemente en un periodo de transición. “La región no debe permitir que se considere legítimo un escenario de una sucesión Castro-Castro.” Tanto Calderón como Sarukhán comentaron detalladamente el plan del futuro presidente de viajar a Bogotá para asistir a la toma de posesión de Álvaro Uribe.

A finales de mes (cable 06MEXICO5607), el embajador Garza y Calderón volvieron a reunirse, esta vez para cenar en casa del ya presidente electo. El diplomático no parecía ya preocuparse tanto por la impresión de debilidad del futuro mandatario que expresaba en el relato del encuentro anterior. “Ya tiene una estrategia sobre los objetivos legislativos y ejecutivos de corto plazo. Intentará sumar a su entorno íntimo a algunos elementos externos.”

Lo más destacado de esta conversación es que Garza repite una y otra vez que ante cada tema “Calderón estuvo totalmente de acuerdo”.

Le llama la atención la “modestia” de la casa del matrimonio Calderón Zavala, una residencia en un complejo habitacional con una discreta vigilancia que, en su opinión, no le garantiza ni seguridad ni privacidad. A pesar de que la prensa que cubría la transición mantenía un “agresivo” marcaje frente a sus oficinas, su domicilio particular parecía no estar bajo el escrutinio de los medios, observa.

Lo central de la conversación en torno a la mesa fue el tema de la seguridad. Calderón aseguró que ése sería “el eje” de su gobierno. El político republicano insistió en la necesidad de que conformara desde el primer momento un gabinete de seguridad muy sólido. Y ambos coincidieron en lo indeseable que sería que éste fuera un narcosexenio. Por último, Margarita Zavala intervino para asegurar que, como primera dama, trataría de “distanciarse lo más posible del modelo de Marta Sahagún”.

Advertencia!: EU vs. México

terreno para una ofensiva —seguro bajo el ardid de medidas preventivas militarista

Salvador González Briceño | Alainet | 13-2-2011 a las 0:26 | 353 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/advertencia-eu-vs-mexico

 

A juzgar por la lluvia de declaraciones  recientes sobre México, procedentes de funcionarios de alto rango en  materia de seguridad de los Estados Unidos [Hillary Clinton, Janet   Napolitano, Joseph Westphal y recién James Clapper, el director de    Espionaje Nacional], éste país ha volteado la vista contra su vecino del  sur. Retomando la ya vieja tesis del terrorismo internacional con que la  administración perversa de George Bush trató de justificar sendas  invasiones del Pentágono contra Afganistán primero e Irak después, ahora  la responsable de la Seguridad Interna, Napolitano, lanza una idea peor  que temeraria, amenazante: la posible alianza entre Los Zetas y Al Qaeda.

Así, bajo el pretexto del resguardo de su “seguridad nacional” por el  riesgo para su país, EU parece estar preparando el terreno para una  ofensiva —seguro bajo el ardid de medidas preventivas— militarista y con 
tintes netamente intervencionistas a territorio mexicano, al más puro  estilo de la halconera política bushiana que empujó guerras para el  resguardo de sus intereses energéticos y geopolíticos en la región  Oriente Próximo y Medio.

Aprovechando el entreguismo de la administración actual del presidente  Felipe Calderón [y en general de las dos administraciones del Partido  Acción Nacional (PAN)] a los designios de Washington y todo lo  procedente de EU, pero sobre todo apoyados en la debilidad del propio  gobierno mexicano —al descubierto día con día por su endeble estrategia  contra el crimen organizado— porque la narcoviolencia pone en jaque al  propio Estado, los gringos parecen estar menos dispuestos a ayudar que a  invadir México.

Y de no ser así —no obstante EU tiene servicios de inteligencia que  elabora los análisis pertinentes para su geopolítica exterior, así sea  con ofensivas militares—, qué mejor. Pero esta reflexión es más un  llamado de atención a las autoridades mexicanas: a la Presidencia de la  República, a la Secretaría de Gobernación, a Relaciones Exteriores, pero  sobre todo al Senado y a los mexicanos, para que se revise con atención  y se ponga especial cuidado en los dichos y deslices que sobre México  están haciendo los funcionarios en cuestión. Porque entre las  declaraciones y las acciones la distancia puede ser muy corta.
 
Sobre todo para responder como se debe, tanto al pretexto —revisar la  estrategia antinarco urgentemente; más vale tarde que nunca para el  actual gobierno— como a las intentonas imperialistas-militaristas e  invasionistas de los gringos. Protestar lo necesario, pedir aclaraciones  de gobierno a gobierno [Calderón-Obama] y de Congreso a Congreso, así  como atender suficientemente lo que parece convertirse aceleradamente en  un problema grave de seguridad nacional para México. Lo que no, es  minimizar el asunto pidiendo disculpas o revires de funcionarios  menores, sino sopesar la situación por la delicadeza que tiene. Porque  con actitudes como estas, la amenaza toca a las puertas tanto de México  como de Latinoamérica.  La sucesión de acontecimientos, como las evaluaciones sobre la  narcoviolencia que están haciendo las instancias de inteligencia y  seguridad desde EU, que incluye a las representaciones diplomáticas  [véase las revelaciones de ayer en La Jornada, los cables enviados por  Wikileaks a este diario mexicano que comenzó a publicar], están  sirviendo de pretexto para un cambio de enfoque al sostenido hasta hoy   en las relaciones con México. Hacia otro dirigido contra México. No se  trata de dichos sino de hechos. En una especie de muda de de la vieja  política de contrapesos operada por el viejo Partido Revolucionario  Institucional (PRI), por otra de desventaja y sujeción que ha tolerado  el PAN.
 
Por eso, ya no velada, sino descarada y amenazantemente, personalidades  como la propia Napolitano se atreven a lanzar hipótesis justificatorias  e intervencionistas de la posible alianza: “Porque durante un tiempo  hemos pensado [se refiere, la titular de Seguridad Interior de EU, a  todo su aparato de espionaje y seguridad nacional; ¿y por cierto, el  equipo de inteligencia de México en dónde está, como lo planteó hace  tiempo, en 2007 (o antes, en 2005 como tesis doctoral), Elena Jannetti  Dávila en su libro, Institucionalización de un nuevo sistema de  inteligencia para la seguridad nacional en México, con la creación de un  Instituto de Estudios Estratégicos en Seguridad Nacional?] qué podría  ocurrir si, digamos, Al Qaeda se une a Los Zetas” [sic].
 
Una postura, además, adoptada por Napolitano en audiencia ante el Comité  de Seguridad Interna de la Cámara baja, al atender un cuestionamiento  sobre “la potencial amenaza de que terroristas puedan usar las redes del  narcotráfico mexicano en EU”. Más expectación causó porque la señora  expresó “dejarlo hasta ahí” y no hablar más del tema. “Cuando el  Congreso puede convocar a sesiones a puerta cerrada para abordar temas  delicados de inteligencia y seguridad nacional”. Más claro ni el agua.
 
Se trata, ni más ni menos, de una hipótesis con visión de largo plazo,  en el análisis estadounidense del resguardo de su seguridad nacional.  Justificar una intervención con una falaz unión Zetas-Al Qaeda para  fines terroristas, no obstante tratarse de organizaciones son fines  totalmente distintos. Pero es la tesis imperialista que azuzó las  guerras afgana e iraquí, países señalados como cueva “protectora” de  terroristas uno y el otro como poseedor de “armas de destrucción  masiva”, nunca comprobadas como fue el caso de las acusaciones contra  Sadam Hussein.
 
Dos considerados más: 1) En la visión contra el mundo se está imponiendo  la estrategia de los halcones de la derecha republicana, toda vez que le  han ganado terreno a los demócratas y que el presidente Obama irá tras  su reelección, y cede por ello; 2) En la debilidad de México y de sus  instituciones frente a un problema de violencia de la magnitud creada  por el crimen organizado, metido en trifulcas electoreras por el afán  del PAN de perpetrarse en el poder presidencial y porque no se ve cuándo  revisará a fondo su estrategia contra los delincuentes; por eso EU se  está volviendo la principal amenaza de México. Esto, insisto, es un  llamado de atención, para encender los focos amarillos.
 
Finalmente. Seguro que a Napolitano, Hillary, Obama, otros funcionarios  y a los congresistas republicanos de EU, no les importa declaraciones  como las del embajador Carlos Pascual, el espía principal en México con  estancia de “diplomático”, que “ninguna organización terrorista  internacional conocida tiene presencia operativa en México, ni han  tenido lugar incidentes terroristas dirigidos contra personal o  intereses estadounidense en territorio mexicano u originados en él”  (10/I/2010); cables revelados por Wikileaks, al diario señalado.

Autor: Fernando Ortega Pizarro

La posibilidad de que el narcotráfico mexicano coopte o atente contra algún candidato a la Presidencia de la República es un riesgo que en Colombia se volvió realidad desde la década de 1990. Especialistas consideran que el crimen organizado buscará incidir en las elecciones presidenciales de México en 2012

El objetivo último del narcotráfico es controlar el sistema de un país, en sus ámbitos político, policial, judicial, económico y social, explica Alejandra Barrios, especialista en resolución alternativa de conflictos por la Universidad Externado de Colombia y secretaria ejecutiva del Acuerdo de Lima, que es la red de organizaciones de la sociedad civil que en América Latina efectúa observación electoral.

En Colombia, explica, primero se dio una alianza entre el político –candidato o gobernante– y el narcotraficante, y éste, con sus recursos económicos y humanos ilimitados, terminó por atraparlo.

“De esta manera es mucho más fácil comprar el favor del político y subordinarlo al interés de los ilegales. Deja de ser un aliado y queda a su servicio. La relación que empezó siendo una alianza termina en subordinación”, afirma.

En México, el crimen organizado ya opera de esa manera. Ejemplos de esta “colombianización”, considera, son el exdiputado perredista Julio César Toscano, a quien se le acusó de recibir apoyos económicos de la Familia Michoacana, y Gregorio Sánchez, Greg, candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD)-Partido del Trabajo-Convergencia al gobierno de Quintana Roo, detenido por delincuencia organizada, delitos contra la salud y operaciones con recursos de procedencia ilícita. O bien, la filtración del periódico Reforma de que el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al gobierno de Guerrero, Manuel Añorve Baños, había recibido del narcotraficante Héctor Beltrán Leyva 15 millones de dólares para su precampaña, versión de un testigo protegido que no avaló la Procuraduría General de la República.

Al mismo tiempo, las bandas de delincuentes han asesinando a los políticos incómodos. Fueron los casos del candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, y de la mayoría de los 17 alcaldes asesinados en distintos puntos del país.

“No podemos descartar de antemano que podríamos ver en México un candidato a la Presidencia con nexos o compromisos con el crimen organizado. Tendremos que ver quiénes son los aspirantes, cuáles son sus posturas y esperar incluso a ver cómo empiezan a gobernar para poder tener en claro que no ha habido vínculos”, dice Jesús Cantú Escalante, profesor-investigador de la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública del Tecnológico Monterrey.

El Instituto Federal Electoral (IFE) puede dar vista al Ministerio Público (MP) para que investigue la procedencia del dinero irregular que detecte en las campañas, pero sólo el MP y las autoridades jurisdiccionales pueden determinar si hay vínculos entre candidatos y crimen organizado, explica Alfredo Figueroa, consejero electoral del IFE.

—¿Se puede garantizar que no podría llegar a la Presidencia de la República un candidato comprometido con el narcotráfico?

—En la medida en que el MP y el Poder Judicial actúen en esa dirección, eso estará garantizado. Mientras eso esté en cuestión, pues en esa misma condición estará la de los candidatos y demás.

Revelaciones contenidas en libro Los señores del narco, de la periodista Anabel Hernández, y de la revista Proceso 1779, indican que el general retirado Mario Arturo Acosta Chaparro negoció con los principales jefes del narcotráfico en México un alto al fuego por encargo gubernamental, entre 2008 y 2009. Joaquín Guzmán, el Chapo, refirió al militar “que el propio Juan Camilo Mouriño y su entonces coordinador de asesores en la Secretaría de Gobernación (el actual senador Ulises Ramírez Núñez) les vendieron a los Beltrán Leyva la plaza del Estado de México en 10 millones de dólares”, a pesar de que la entidad ya había sido comprometida con el Chapo, según las dos versiones complementarias.

Al ser nombrado secretario de Gobernación en enero de 2008, Juan Camilo Mouriño se convirtió en “presidenciable” y comenzó a figurar en las encuestas de las preferencias electorales prematuras hacia 2012. Carrera a la Presidencia que se truncó al caerse el avión en el que viajaba en noviembre de 2008

El sistema narco

En 1994, Ernesto Samper llegó a la Presidencia de Colombia apoyado con el financiamiento del narcotráfico. Uno más, Álvaro Uribe (2002-2010), se benefició electoralmente de la estructura narcoparamilitar.

En los comicios de 1990, Colombia no tuvo una contienda electoral, sino una suerte de eliminación de precandidatos, de manera que llegó el que sobrevivió: César Gaviria, pues los narcotraficantes asesinaron a los aspirantes Luis Carlos Galán, liberal, y Carlos Pizarro León-Gómez y Bernardo Jaramillo Ossa, de la izquierda.

Tras mencionar estos casos de ingerencia del crimen organizado en las elecciones de Colombia, Claudia López, investigadora y analista política de ese país, dice que de todos modos es muy difícil que los narcos en Colombia o México sean capaces de poner a su propio presidente.

“Los narcos lo intentaron en la década de 1990 con Alberto Santos, pero perdió con Ernesto Samper. Pero es por la vía de cooptar al candidato más viable. No importa quién sea, como operan, para que sea un presidente afín a los intereses de las mafias.”

Directora del Observatorio para la Democracia de la Misión de Observación Electoral, donde coordina investigaciones sobre riesgos electorales, estructuras de poder político y reforma política y electoral, Claudia López explica que lo primero que tratan de inhibir los delincuentes es la fuerza pública. En segundo lugar, la justicia, y por último, la política, “en cualquier lugar del mundo”.

Para las mafias, asegura, acceder al poder político es una parte fundamental de su estrategia para poder operar y manejar las cosas del gobierno.

“No hay acuerdos con la mafia gratis. Eso no pasa. Es decir, la protección de la delincuencia cuesta algo más que plata o una cuota. En el caso colombiano, es la representación política de los intereses de la mafia en el gobierno, que se traduce en no persecución, impunidad. Por un tiempo, lograron la no extradición, pero cuando finalmente se permitió, el objetivo fue que no se aplicara”, señala.

Magíster en administración pública de Columbia University-New y diplomada de gestión de suelo del IHS-Rotterdam University y World Fellow de Yale University, Claudia López refiere que las guerrillas en Colombia surgieron en la década de 1950 como una revolución armada para la toma del poder, ante la falta de salidas políticas. Y las autodefensas se crearon en el entorno rural, en la década de 1960, para protegerse de las acciones de los insurgentes, con el apoyo y entrenamiento del ejército, dando lugar a los grupos paramilitares.

Fueron los políticos, con el respaldo de los empresarios, quienes crearon a los paramilitares por ley, como una suerte de fuerza pública, para defenderse o mejorar la eficacia de la lucha contra la guerrilla.

Los narcotraficantes aparecen en la escena en la década de 1980. Nacen para ese negocio; su tema es el poder económico.

Diez años después, los grupos paramilitares en Colombia se volvieron mafias o bien, se fusionaron con cárteles o se siguieron manteniendo como autodefensas. “Hoy en día –dice López– es imposible distinguir entre unos y otros: ya no hay narcos que no sean paramilitares ni paramilitares que no sean narcos”.

Los políticos, continúa, mantuvieron su colusión con los paramilitares. “La gente que compite por el poder político ya venía en el paquete de los paramilitares. Cuando se unen el narco y el paramilitarismo, lo que queda es el poder militar, el poder político y el poder económico legal e ilegal en una sola fusión de intereses”.

Aclara que no se trata de una empresa conjunta, perfectamente coordinada, en la que se reúnen los participantes. Lo que hay, más bien, es una fusión de intereses en el territorio, en donde cada quien hace su parte.

“Los políticos y los empresarios, en buena medida, llevaron a los paramilitares a sus regiones, entre otras cosas porque descubrieron que la seguridad sale muy barata con la mafia, pues es la que paga. Si ellos hubieran tenido que costear la expansión del ejército y la policía, habrían tenido que triplicar los impuestos en Colombia para poder soportar ese gasto. Los narcos cubrieron ese gasto de la renta que les da su negocio. Tenemos entonces una seguridad brutalmente eficaz y barata”.

Al igual que los paramilitares, la guerrilla también se unió o se convirtió en mafia. Ambos necesitan, además de corrupción, custodia, protección, es decir ejercer funciones de control y dominio territorial. Eso requiere ejércitos de una escala distinta a los que se puedan requerir en Centroamérica o México. En la década de 1990, Colombia llegó a tener 190 hectáreas de coca sembradas y había ejércitos de 20 mil hombres para protegerlas.

“La narcoguerrilla domina más territorio que población. Tiene una gran presencia sobre la mitad del territorio colombiano, pero allí vive sólo el 15 por ciento de la población. Si la guerrilla fuera capaz de dominar el voto de cada uno de esos habitantes, eso le da un máximo de 5 o 7 por ciento de las curules del Congreso”.

A su vez, el narcoparamilitarismo tiene presencia en 40 por ciento del territorio colombiano, donde vive el 80 por ciento de la población. “Eso le ha permitido, con su coacción, agencias políticas y financiación, influir determinantemente y tomar, como lo ha hecho, la tercera parte del Estado colombiano, en alcaldías, gobiernos y Congreso, e intervenir decisivamente en las campañas a la Presidencia de la República”.

Para Claudia López, ésos son los actores violentos que intervienen en el proceso electoral. El modus operandi de la narcoguerrilla son paros armados, hostigamientos a centros urbanos, quema de urnas e impedir la movilización de ciudadanos por carretera. Con los narcoparamilitares, se fuerza a la gente a ir a votar, se recogen cédulas con amenazas y los jurados de votación son detenidos, refiere.

En Colombia, entonces, hay una colusión de intereses que se refleja en la disputa por el poder político, el cual facilita, obstruye o impide esa complicidad. “A eso se refieren los políticos y mafiosos cuando dicen: ‘Dejen trabajar, dejen que el sistema funcione’”.

Es decir, explica, las mafias necesitan de empresarios, banqueros, industria y comercio para lavar dinero en la economía legal y reproducir su capacidad económica. “Eso es lo que vuelve rico y poderoso a un narco. Si entierra sus dólares, eso no es capital, no es poder económico y, por tanto, no se puede traducir en poder político”.

Los narcotraficantes, además, requieren de poca justicia para que no se hostigue a los capos; demandan poco control en el financiamiento de las campañas para que los políticos puedan beneficiarse de su capital; necesitan de poca persecución al lavado de dinero para que todos se beneficien de su poder económico; precisan de mantener instituciones que no colapsen, pero que tampoco operen plenamente, pues de otra manera el negocio y los intereses de todos se enredarían.

“Esos equilibrios y esas colusiones de intereses son los que hay que entender en cada contexto, para saber hasta dónde van a llegar o no por la competencia al poder político”, señala.

Esa colusión de intereses, continúa, es muy difícil de romper. “Es más fuerte que la creación de instituciones o de grandes cárteles o pactos. Es lo que mantiene eso que llamamos sistema”.

 

Candidatos afines

En México, los cárteles están desarrollando toda una estrategia para influir en los resultados electorales. Entre otras acciones, tratan de llegar a acuerdos con los candidatos, financian campañas y controlan los medios de comunicación, asegura Jesús Cantú, director del Departamento en Derecho y Análisis Político y director de la maestría en análisis político y medios de comunicación del Tecnológico de Monterrey.

“Hoy la delincuencia organizada trata de acercarse a cualquiera que tiene posibilidades reales de llegar al poder. Lo hacen directamente o a través de intermediarios. Hay quienes rechazan el contacto, pero cuando alguien se sienta a negociar con los delincuentes es que está dispuesto a encontrar espacios donde la ley no va a prevalecer”, señala.

Desafortunadamente, continúa el también exconsejero del IFE, a muchos que se han negado les ha costado la vida. Los narcotraficantes van con los alcaldes y les dicen: “Déjennos trabajar”. De 2 mil 530 presidencias municipales en el país, alrededor de 300 tendrán los recursos humanos y económicos para negarse y enfrentar una amenaza de los criminales.

Las mafias, dice, tratan de colocar a candidatos que saben que van a actuar para ellos, aunque también actúan con los que ya gobiernan. A manera de ejemplo, menciona que en Nuevo León, donde se está tratando de instaurar la policía única, el coordinador de este proyecto comentó que mientras no se hiciera la reforma constitucional para aplicarla en todo el país, sería opcional para las presidencias municipales que la quisieran.

“Los alcaldes regiomontanos se quejaron porque el coordinador los puso en el blanco de las organizaciones criminales que empezaron a presionar para que no aceptaran la policía única en sus demarcaciones, con el riesgo de pagar las consecuencias”, dice.

Para el financiamiento de las campañas, prosigue, están recurriendo a una suerte de “llave en mano”. Los negocios de los narcos para lavar dinero, ligados a los casinos, están creando empresas consultoras de estrategias electorales. “Van con los candidatos a presidentes municipales o gobernador y les dicen: ‘Nosotros nos vamos a encargar de toda tu campaña, es decir, del dinero, de la compra de espacios, la promoción del voto, etcétera’”.

Cantú dice que conoció el caso de un candidato de Nuevo León a quien no lo buscó directamente el cártel, sino un empresario reconocido que le ofreció 1 millón de dólares para su campaña. Naturalmente, eso implicaba una serie de compromisos para sus representados.

Este empresario, al no aceptar el trato, le expresó que había otros aspirantes que estaban dispuestos a recibir el millón de dólares. Es más, precisó, muchos lo estaban buscando, y esos recursos, asegura, no se reportan en los gastos de campaña y muchas veces son difíciles de detectar.

Los narcotraficantes, además, presionan a los medios de comunicación electrónicos e impresos para que difundan lo que les interesa o promuevan a los candidatos de su preferencia. Hasta 2010, se había contabilizado 67 periodistas asesinados y 19 desparecidos en México.

Además, los periódicos de provincia no difunden todos los crímenes de los cárteles. Por ejemplo, en Ciudad Juárez se detectaron 1 mil 642 ejecuciones en los primeros seis meses de 2010 y el periódico El Norte, de esta población, sólo difundió 128. De 364 ejecuciones en Nuevo Laredo, el periódico El Mañana no divulgó ninguna.

La Voz de Michoacán, de 382 ejecuciones, sólo reportó 17, y El Dictamen de Veracruz difundió nueve de 154 crímenes del narco.

En Tepeji del Río, Hidalgo, Los Zetas organizaron una gran fiesta para los periodistas. Cuando el evento estaba en su máximo entusiasmo, interrumpieron y dijeron a los asistentes: “Esto que ven aquí –alcohol, música, mujeres, regalos– está a su disposición a condición de que nos dejen trabajar en paz”. Es decir, dice Cantú, lo que pedían era obviamente el silencio.

Desafortunadamente, finaliza, las contiendas electorales también se dan en un entorno donde el IFE no ha recuperado su credibilidad –sólo un tercio de la población cree que las elecciones son limpias– y la fiscalía de delitos electorales es prácticamente inexistente.

“Noticias de narcopolíticos sólo son eso”

El presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Ortega, aliado electoralmente con el Partido Acción Nacional, no quiere considerar la posibilidad de que el exsecretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, hubiera sido un aspirante a la Presidencia de la República con sospechosos vínculos con el narcotráfico.

“Yo no sé, la verdad, no tengo la información. Respeto mucho la información de Anabel Hernández –autora del libro Los señores del narco, pero yo no puedo emitir un juicio sobre una información periodística.”

—Esa información fue corroborada por la revista Proceso.

—No importa.

—Dio el nombre del general que negoció con los jefes de los cárteles: Mario Arturo Acosta Chaparro, por instrucciones de Juan Camilo.

—Por eso. Cómo yo podría hacer un juicio de alguna información periodística que puede ser cierta, yo no dudo que no.

—¿Es posible que tengamos a un candidato a la Presidencia que esté relacionado con el narcotráfico?

—No. No creo que pudiera yo darte una respuesta contundente a este punto. ¿Sobre la base de qué puedo decir? Yo diría que en términos generales hay riesgo…

—Bueno, ya tenemos el caso del hermano del gobernador de Michoacán con esos nexos…

—No, tampoco puedo decirlo en torno a posibilidades.

—Otro caso es el de Greg Sánchez, candidato al gobierno de Quintana Roo, del PRD, por cierto.

—Ésas son solamente noticias; no ha sido juzgado. En este país, dice la Constitución, todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, y los que tú dices son sujetos a proceso para ver si son culpables o inocentes.

—Hay evidencias.

—No, no. Eso lo tiene que determinar el juez.

Contralínea 220 / 13 de febrero de 2011

http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2011/02/15/el-narcotrafico-buscara-incidir-en-la-sucesion-de-2012/

Revisamos los mecanismos que se están utilizando en México para socavar el histórico monopolio estatal en la industria petrolera de dicho país.

Entrevista a Víctor Rodríguez Padilla, docente investigador del departamento de energía de la universidad nacional autónoma de México, revisamos los mecanismos que se están utilizando en México para socavar el histórico monopolio estatal en la industria petrolera de dicho país, revisión que también nos sirve para echar una rápida mirada a la experiencia mexicana en el sector hidrocarburífero. 

PetroPress (PP): ¿Cuál es la forma de gestionar los hidrocarburos en México?  

Víctor Rodríguez Padilla (VRP): La constitución mexicana prevé que el petróleo y los hidrocarburos están reservados a la nación, concretamente, los hidrocarburos son propiedad de la nación y la actividad petrolera está reservada para el Estado, durante mucho tiempo se mantuvo la interpretación de que era un monopolio en que el Estado hacía todas las actividades de exploración, desarrollo, producción y también refinación, prácticamente toda la cadena petrolera. Participaban los privados en la parte de comercialización de los productos y con contratos de servicio, estos últimos siempre los ha necesitado PEMEX, pero eran contratos muy limitados no tenían gran alcance, eran para obras muy precisas y servicios muy puntuales, que el sector privado podía hacerlos. 

PEMEX tenía una planeación centralizada y tomaba todas las decisiones estratégicas, pero, a partir de los años ochentas se empieza a cambiar esta visión y se asume un enfoque diferente respecto a los contratistas; se comienza a contratar servicios cada vez más integrados, cada vez más grandes y con más tareas, aunque eran contratos de prestación de servicios cada vez el operador tomaba un papel más relevante en la industria. Hasta que llegamos a principios del año 2000 donde los contratos cambian fundamentalmente su naturaleza.  

PP: Antes de hablar de la naturaleza de esos contratos ¿Cuál es tu evaluación del monopolio estatal, específicamente, PEMEX ha hecho una buena gestión o se justifica ese cambio que acabas de explicar?  

VPR: PEMEX, antes de la entrada del presidente Carlos Salinas de Gortari, era una empresa muy diferente a la que hay ahora; había un sentimiento de que todo tenía que hacerlo la compañía, de que tendría que ser en beneficio de México y, prácticamente, se hacía cargo de todas las actividades que le correspondían, realmente ejercía sus funciones de monopolio. 

Los resultados, sin embargo, no eran totalmente satisfactorios porque PEMEX dependía totalmente del Mi n i s t e r i o de Finanzas que le asignaba su presupuesto y finalmente tenía el control y tomaba las decisiones por PEMEX. Actualmente, todas las decisiones de inversión, por ejemplo, no se toman en Pemex se continúan tomando en el Ministerio de Finanzas, de tal manera que las decisiones estratégicas estaban y están fuera de la empresa. 

A ello hay que sumar que PEMEX estaba y está sometida a un régimen fiscal muy pesado que le impide cumplir sus funciones, de tal manera que empezó a faltar exploración, si bien la producción se mantuvo muy elevada gracias a que tenemos un yacimiento muy grande que permitió amortiguar los impactos de no explorar, se descuidó la refinación, la petroquímica, los ductos, el mantenimiento, así que los resultados económicos no han sido buenos. Pero, no precisamente porque fuera una mala compañía sino porque las decisiones estratégicas de PEMEX estaban y están fuera de la empresa, dependían y dependen del dinero que le asigna el Congreso, asignación realizada con criterios completamente macroeconómicos y no con base a indicadores operativos o propios de la industria. 

Lamentablemente, siempre se consideró a Pemex una especie de vaca lechera, a la cual habría que sacarle todo el dinero y darle un poquito para que se mantuviera; eso se reflejaba en sus indicadores de eficiencia, que indicaban que no era una buena empresa, pero fundamentalmente por la razón que ya mencioné.  

 

PP: Volviendo al tema de los contratos que mencionaste anteriormente ¿concretamente cómo surgen, cuál es su naturaleza?  

VPR: Hay un cambio fuerte cuando entró Salinas de Gortari, en ese entonces empieza una apertura final de la economía que también alcanza a la empresa petrolera; se firmó, por ejemplo, un tratado de libre comercio que permitía que las empresas de los Estados Unidos y Canadá se beneficiaran en las licitaciones internacionales del sector público y en particular de las licitaciones de PEMEX. 

Así, cada vez, más empresas empezaron a tomar un rol protagónico siendo contratistas, hasta que actualmente PEMEX ya no hace nada, todo lo da a contrato. Tanto es así que los equipos de perforación se vendieron, se vendieron los barcos, se vendieron los aviones, pero lo más importante, PEMEX comenzó a desprenderse de todo lo que no era toma de decisiones administrativas, así la empresa fue perdiendo solvencia técnica; hemos llegado a una situación en este momento donde PEMEX no podría subsistir sin contratistas, prácticamente todo se hace por medio de contratos de servicios. 

Los últimos, los denominados Contratos de Servicios Múltiples (CSM) son los que han sido más complicados en su concepción y conflictivos para su aplicación, porque esos contratos son realmente concesiones en exploración y producción disfrazadas de contratos de servicio; al contratista se le deja toda un área para que encuentre, extraiga los hidrocarburos y los entregue a PEMEX, a cambio de un pago en función de sus costos.  

PP: ¿Por qué dices que son una concesión disfrazada, que diferencia un contrato de servicio de una concesión?  

VPR: El contrato de servicio está diseñado para que el contratista realice una serie de obras o de servicios específicos, con una duración determinada de tiempo   que no es superior a tres años; además las decisiones sobre las características técnicas de lo que se está haciendo las debe fijar PEMEX; en los contratos de servicio PEMEX supervisa, controla y toma las decisiones cruciales, en cambio, en los CSM, que son las concesiones que te digo, se les da a los contratistas un área para que desarrollen todas y cada una de las actividades que se necesitan, que las van haciendo conforme a los resultados de la exploración y explotación, aquí las compañías invierten y toman las decisiones, PEMEX, simplemente, recibe los hidrocarburos que extraen las compañías; además estos contratos duran 20 años, concebidos así son en realidad contratos que facultan a la exploración y explotación de hidrocarburos, no son contratos de servicios.  

PP: ¿Qué aspectos más configuran el socavamiento de PEMEX y el monopolio estatal en la industria petrolera mexicana?  

VPR: Después de 2008 hubo una gran reforma energética que, en precisión, fue una reforma petrolera que tocó tres aspectos el recurso natural (los hidrocarburos), la industria petrolera y a PEMEX. 

Respecto a los hidrocarburos se autorizó en la ley (no en la Constitución; ésta no cambió) que el sector privado pudiera hacer todas las actividades de exploración y producción a través de contratos de servicios, contratos que como acabo de decir, en realidad son concesiones. 

En la industria petrolera, en todas las actividades que la ley considera ser sustantivas y de carácter productivo (refinación, transporte, etc.) también se pueden asignar contratos de muchos años, de 20 a 30 años, y también se los consideran contratos de servicios, cuando en realidad son contratos de explotación; entonces hay una privatización disfrazada en todo lo que es la industria petrolera y sus actividades. 

Luego se hizo una reforma importante en PEMEX, en la que se dio un giro empresarial y se le cambio los objetivos a la empresa. Ahora el objetivo más importante es la creación de valor económico, así la compañía se corporativizó, este es el concepto que se utiliza para señalar que PEMEX asumió totalmente una orientación y una filosofía privada; ya no es la empresa nacionalista que trabaja para México, que está cuidando el petróleo y otros objetivos nacionales, sino es una empresa dedicada a hacer los negocios, pero como ha perdido la solvencia técnica que tenía anteriormente, eso se concreta sólo en una empresa administradora de contratos. 

Este es un camino completamente equivocado porque va a la muerte de PEMEX como empresa petrolera; actualmente PEMEX se está convirtiendo en una administradora de contratos, ya no hace las actividades que realmente tiene que hacer. Está perdiendo el control técnico económico de la cadena petrolera; actualmente, las que tienen el control son las empresas operadoras, que son las que hacen toda la parte técnica. Así PEMEX perdió su esencia de compañía petrolera, ya no es la empresa que hace todas las actividades y tiene una visión integral de la industrial, ya no, ahora es simplemente la empresa que administrará más o menos cincuenta contratos.  

PP: ¿Hay alternativa a ese escenario, cuál sería, qué camino debería seguirse?  

VPR: La alternativa es que tendría que cambiar el gobierno, porque esto que estoy contando es una política gubernamental desde hace 30 años, desde que se estableció el sistema de economía de mercado. El problema es el modelo económico, no hay una política económica enfocada al desarrollo endógeno y a la creación de competencias nacionales, sino a la destrucción de los conocimientos y de todo lo que construyó México durante el periodo en que se mantuvo vigente la Constitución. Lo que habría que hacer es un cambio total de gobierno y cambiar muchas leyes porque el socavamiento del monopolio estatal en el sector petrolero lo han estado haciendo a través de cambiar leyes secundarias, reglamentos y otras normas menores.  

PP: A la luz de tu experiencia ¿Se justifica tener una empresa estatal, se justifica tener una empresa monopólica o hay que combinar siempre con la participación privada, cuál es tu opinión?  

VPR: La respuesta a la primera pregunta es totalmente sí; sí se necesita una empresa pública operativa, porque es la única manera de controlar técnicamente la recuperación de la renta, ejercer los derechos de propiedad sobre tus hidrocarburos y tener plena soberanía y control sobre la riqueza que tienes, sobre tu patrimonio nacional. Ninguna compañía privada lo va hacer, ni va hacerlo mejor que tú, sobre todo porque la racionalidad de las decisiones es muy diferente, en una empresa privada se imponen la racionalidad del capital, la rentabilidad financiera, en cambio en una empresa pública tienes más bien cuidado por un recurso natural escaso, no renovable, buscas preservarlo para futuras generaciones, etc. 

Entonces la óptica de negocios es muy diferente en una empresa pública que en una privada, el único problema es que como las empresas públicas no tienen los recursos suficientes para desarrollar todas las actividades, cuando es demasiado lo que hay que hacer y no se tiene los recursos suficientes, no queda otra más que apoyarse en el sector privado, ahí lo importante es ver cómo participa el Estado, los alcances y los objetivos de dichas contrataciones; pero definitivamente, no es con contrataciones en la que el Estado pierda el control técnico-económico de la cadena petrolera que mantienes tu soberanía, participas de una parte importante de la renta o preservas el recurso natural.  

PP: Cambiando un poco de tema y teniendo en cuenta que en Bolivia también es un asunto de mucha relevancia y discusión quisiera que nos expliques cómo han usado la renta petrolera en México  

VPR: El uso que se le da al ingreso fiscal del petróleo es muy malo, hay una repartición de la renta petrolera sesgada hacia las clases favorecidas de la sociedad, me estoy refiriendo concretamente a la clase empresarial y a las clases sociales de altos ingresos que son sectores que no pagan impuestos. Por ejemplo, todos los grandes monopolios privados que hay en México, como las televisoras, las cementeras, las telecomunicaciones no pagan impuestos, porque la política fiscal es muy favorable, hay exenciones fiscales, créditos y toda una serie de privilegios que están diseñados, en principio, para favorecer la inversión, pero que en realidad se convierten en mecanismos para que las compañías acaben no pagando impuestos corporativos. México tiene de las tasas más bajas de recaudación en América Latina, apenas llega al 9% de su Producto Interno Bruto (PIB), entonces la riqueza petrolera lo único que está haciendo es: por una parte compensar todos los déficits fiscales del gobierno y, por otra parte, posibilita y da viabilidad a la evasión fiscal.  

PP: En tu criterio ¿cuál debería es el uso más óptimo de la renta petrolera?  

VPR: Aquí lo importante es ver que la riqueza petrolera es un recurso que es temporal, no es permanente, porque es dado gracias a un recurso fósil fi nito que ya no se va a recuperar con el tiempo, por ello esa renta solamente tiene una vigencia temporal. Entonces lo que se necesita es hacer un desarrollo endógeno, verter esa renta petrolera hacia el interior del país para mejorar la educación, para construir infraestructura, mejorar la vida de la población, pero sobre todo para elevar la calidad de la mano de obra mexicana, ir sobre todo a la formación de personal para las áreas técnicas, que es como formas realmente el personal capacitado para todas las actividades que necesitas. A parte de crear atender algunas urgencias sociales, hospitales, escuelas o políticas de combate a la pobreza, pero sobre todo lo que habría que hacer es invertir en capital humano. La renta petrolera debe servir para que la gente tenga capacidades adicionales a las que tiene, porque el nivel educativo en México es muy bajo. 

Pero, lamentablemente, la perspectiva para PEMEX y la industria petrolera mexicana es mala, además que no ha habido mucha suerte en encontrar petróleo, la orientación es totalmente enfocada a que la inversión privada haga todo, entonces estamos en un impulso de privatización que avanza sistemáticamente, como el paso del elefante, lento pero aplastante, de tal manera que se va a conculcar la renta petrolera, se va a privatizar esa renta y México va a perder una gran oportunidad que la madre naturaleza le dio.  

 

Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/mexico-hay-privatizacion-disfrazada-toda-industria-petrolera-entrevist

Este hombre si es Grande.

De: ZocaloWeb

El gobierno de Felipe Calderón permitió que personal del FBI y otras agencias de seguridad de Estados Unidos interroguen a los indocumentados, principalmente centroamericanos, detenidos en México

 

1.  El gobierno de Felipe Calderón permitió que personal del    FBI y otras agencias de seguridad de Estados Unidos interroguen a los indocumentados, principalmente centroamericanos, detenidos en México, según un nuevo cable de WikiLeaks que fue dado a conocer por el periódico español El País; hizo públicas otras cartas de la diplomacia estadounidense en las que el Ejecutivo mexicano solicitó ayuda a gobierno de Washington para apaciguar la situación de violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua. Se pone en antecedentes al subdirector del FBI sobre el funcionamiento de los cuerpos de inteligencia, específicamente en cuanto a las acciones para detectar a posibles miembros de organizaciones terroristas. EEUU considera que la extensión de su frontera sur con México y el escaso control ejercido por la policía mexicana por el cruce de personas y mercancías lo convierte en un país adecuado para los grupos terroristas.

2. ¡Qué entreguistas gobiernos hemos tenido en México, por lo menos desde 1982! Los gobiernos del PRI de los setenta, de los sesenta, de los cincuenta y más atrás, no eran tan abyectos porque por lo menos conservaban el discurso del llamado “nacionalismo revolucionario mexicano” que servía para engañar a las masas, pero también para presionar un poco a los yanquis. No fue muy poco romper con Franco, simpatizar con Arbenz, dar asilo a Trotsky y luego a Fidel Castro, mantener relaciones con Cuba contra los deseos de la OEA, romper relaciones con Videla, con Pinochet, ayudar al sandinismo en 1978 y apoyar a los salvadoreños rebeldes, así como tener aquí a refugiados de varios países con la oposición de la derecha empresarial y los panistas. No es sencillo decir que sólo eran fintas priístas que buscaban prestigio internacional. Se necesitan más análisis para saber cómo México logró en esos años presencia mundial.

3. Era distinto “el PRI de los setenta” -como calificaban los salinistas y panistas a Cárdenas, Muñoz Ledo y López Obrador- al PRI del neoliberalismo que le abrió las puertas a la derecha panista entregándose totalmente a los brazos de Reagan, Bush, Clinton, Bush 2 y Obama. El entreguismo total de Calderón es herencia de hace casi tres décadas que seguro continuará con Peña Nieto, pero no estoy seguro que si llegara López Obrador pueda acabarlo, aunque sí hacerlo menos brutal. ¿Cómo frenar en seco esa descarada intervención yanqui en México que permite que más de 20 mil agentes de la CIA, la DEA, del FBI, de la INTERPOL,    de la embajada y consulados yanquis, se dediquen a espiar teléfonos, servicios de transporte, universidades, registren a migrantes en territorio mexicano, etcétera? Seguramente AMLO tiene la llave para expulsarlos del país, pero no se lo hemos escuchado en ninguno de sus discursos.

4. No es necesario, además casi imposible, romper relaciones diplomáticas con el gobierno yanqui por su descarado intervencionismo en el país; pero sí es indispensable dejar muy claro con ellos las relaciones que se mantienen. No es un secreto que durante la crisis de 1981-82 del petróleo y luego del “saqueo” que denunció mordiéndose la lengua López Portillo, los yanquis –con Reagan en la Presidencia- aprovecharon todo para meterse hasta la cocina: Silva Herzog, nuevo secretario de Hacienda, por órdenes del presidente electo De la Madrid firmó con EEUU y el Fondo Monetario Internacional un “Programa de austeridad” que se convirtió en una cadena para la aplicación de políticas económicas y del presupuesto anual de México; tampoco es un secreto que De la Madrid declaró que había que devolverle a la sociedad (igual iniciativa privada) lo que el Estado le había quitado. Fue la aceptación total, abierta, de la imposición del neoliberalismo y la privatización sin contemplación.

5. Fue cuando el entonces priísta Muñoz Ledo y muchos de los articulistas después, denunciamos que se trataba de “otro proyecto económico de nación”. Salió al quite Angel Gurría (¿secretario de Relaciones?)    y respondió burlándose de nosotros diciendo que no se trataba de un sexenio sino de 25 años o más en que el Estado cedería su lugar a la iniciativa privada. Con Calderón se cumplirían 30 años del más abierto y acendrado neoliberalismo privatizador y Gurría –que fue previsor- es hoy un funcionario internacional al servicio de los EEUU. El neoliberalismo fue un proyecto económico y político transnacional que nació con la Thatcher y Reagan y se extendió en todo el mundo; llevó a la firma de Tratados de Libre Comercio que llevaron a una mayor concentración de la riqueza en unas cuantas manos y al más grande empobrecimiento de la mayoría de la población. Hubo muchas reacciones en contra, pero hasta ahora poco se pudo hacer contra él.

6. Llegó entonces el discurso del “mundo global”, de la “integración mundial”, de la “globalización”, que buscó encubrir lo que nosotros llamamos desde el fin de la Segunda Guerra: “imperialismo”, que al mismo tiempo se había hecho presente en el mundo desde fines del siglo XIX. La misma gata, nada nuevo, sólo que cien años después; pero ahora con el fin de integrar a más países alejando la idea de uno o dos imperios. Se alejó en el mundo la idea de las batallas antiimperialistas y nacionalistas puesto que existía un mundo global que cada día integraba a los demás países. Antes de la aparición del neoliberalismo y la “economía global” se reunían los “Cuatro Grandes” (EEUU, Inglaterra, Francia y Rusia o la URSS) que se encargaban de discutir los asuntos del mundo; hoy se habla del Grupo de los ocho, del Grupo de los 20, del BRIC, etcétera, dando a entender que se ha ampliado el número de países que dominan.

7. Al parecer fue esa estrategia de ampliar el número de países en la cúspide de la pirámide de dominación, de eliminar la idea de que los EEUU fue durante un siglo el casi único país imperialista; ello parece haber dispersado más la idea de que el enemigo principal eran los imperialistas yanquis, de lo que ahora casi no se habla. El imperio yanqui-ruso que dominaba el mundo parece haber desaparecido y sustituidos por EEUU, China-India, el Mercomún, Japón, Rusia y sólo después Alemania, Francia e Inglaterra, incluso se acerca Brasil. El enemigo real, los EEUU, se perdió entre tantos aspirantes a la dominación mundial. ¡Qué buena estrategia para engañar al mundo! ¿Se olvida acaso que el presidente Salinas incluso mandó a hacer una gran ceremonia por televisión en cadena nacional para anunciar que México había pasado del tercer al primer mundo? ¿Quedará algún rincón de la economía de México que aún no haya sido entregado a los yanquis?

Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/mexico-calderon-intervengan-plis-les-dare-pidan-obama-pero-si-ya-nos-d